Es mejor para el planeta
Una de las principales razones para escoger el aluminio para fabricar cápsulas de café es que es un material infinitamente reciclable cuya cantidad no disminuye tras el reciclado. De hecho, el 75 % de todo el aluminio producido se sigue usando en la actualidad*. No existe ningún límite al número de veces que se puede reprocesar, con independencia de lo a menudo que se haya reciclado o vuelto a fundir.
Y lo que es más, se necesita un asombroso 95 % menos de energía para reciclar aluminio que en producir nuevo aluminio, ¡todo un hito a la hora de ahorrar todavía más energía!
Todas y cada una de las cápsulas de café son reciclables, lo que implica que cada cápsula tiene el potencial de tener una segunda vida y convertirse en un objeto de aluminio en el futuro.
Y además, todas nuestras cápsulas de café ya se han fabricado usando un 80 % de aluminio reciclado.
Características ideales
¿Sabías que las máquinas Nespresso® se desarrollaron para usar cápsulas de café de aluminio? El hecho de ser ligero, fácil de moldear y el elemento metálico más abundante de la faz de la Tierra convierte al aluminio en el material perfecto para preparar un delicioso café en casa: taza tras taza.
La selección del material adecuado para nuestras cápsulas de café es otra pequeña pero importante elección que hace que el café sepa mejor.
Proteger los orígenes del café
Nuestros increíbles caficultores de todo el mundo usan su saber hacer experto para aportarte un café de gran sabor, cultivado de manera responsable. Queremos darte el mejor café que conocemos y respetar todo su trabajo, por eso utilizamos el aluminio para conservar el sabor, el aroma y la frescura de los granos.
¿Por qué es tan bueno el aluminio a la hora de lograr este propósito? Supone una barrera total contra el oxígeno, la humedad, el vaho, las bacterias y la luz, lo que implica que nuestro café se mantiene más fresco 50 veces más tiempo que el de un paquete abierto.
Protegiendo la calidad, el café conserva sus raíces. Esta frescura óptima te permite saborear los orígenes en tu taza, a la vez que todos esos aromas fascinantes te inundan los sentidos y te transportan por todo el cinturón del café.
Tras disfrutar de una cápsula de café, puedes poner de tu parte reciclándola, lo que impacta en el planeta en el mejor sentido de la palabra: por nuestros caficultores, por ti, por todos nosotros.
