Acerca De Nosotros

Historia de nescafé

La Historia De Nescafé®

En 1929, a Nestlé® se le presentó el desafío de ayudar a conservar los granos de café excedentes de Brasil a raíz de la caída de Wall Street. Y Nestlé® lo aceptó. 

Nuestro especialista en café, Max Morgenthaler, tuvo la misión de crear una deliciosa taza de café simplemente agregando agua. Max y su equipo trabajaron arduamente para encontrar una nueva manera de preparar un café instantáneo que conservara el sabor natural del café. En 1938, encontraron la respuesta y nació NESCAFÉ®. Al nombrarlo utilizando las primeras tres letras de Nestlé® y el sufijo «café», NESCAFÉ® se transformó en el nuevo nombre del café.

El Café Preferido Del Mundo

Cuando lanzamos NESCAFÉ® en Suiza por primera vez el 1 de abril de 1938, se predijo que sería un gran éxito. Sin embargo, luego comenzó la Segunda Guerra Mundial en 1939. Durante la guerra, NESCAFÉ® fue un producto básico en las raciones de alimentos de las fuerzas estadounidenses, y les encantaba. Café rápido, fácil y delicioso. 

Después de la guerra, NESCAFÉ® se exportó a Francia, Gran Bretaña y los EE. UU., y las tropas estadounidenses se convirtieron en embajadoras de nuestra marca al difundir su amor por NESCAFÉ®.   

Durante el resto de la década de 1940, la popularidad de NESCAFÉ® creció. Hoy en día, NESCAFÉ® se disfruta en más de 180 países y se ha convertido en el café favorito del mundo.

En La Cima Del Mundo
En La Cima Del Mundo

Esta foto fue tomada en 1953 durante la expedición al monte Everest que batió récords, con Edmund Hillary, Tenzing Norgay y la confiable latita de NESCAFÉ®.

A La Luna Y De Regreso
A La Luna Y De Regreso

En 1969, NESCAFÉ® se unió a la tripulación del Apollo 11, Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins, en su pionera misión. El primer café en aterrizar en la luna.

Estamos aquí para ayudar a los amantes del café de todo el mundo. Por esto, creamos el Plan  NESCAFÉ®. Es una manera de ayudar a los productores de café a vivir mejor; apoyar a las comunidades locales; inspirar a la próxima generación de agricultores; y hacerlo sin dañar nuestro planeta. Es un largo viaje, pero tenemos el mapa y ya estamos en camino.